Hoy tuve qué hacer un viaje de ayuda a mis hombres en la cosecha y se me permitió visitar un campo, en el qué la población y sus alrededores está en completo abandono.
Me causa gran pena ver tantos lugares abandonados en el área rural, hubo un momento en nuestra historia qué nuestros antepasados construyeron sólidas casas y plantaron árboles mágnificos así como hicieron floridos jardines y ver qué los sucesores por distintos motivos no hayan podido o querido continuar me deja pensando....
Encontré una casa muy bien construida, y a través de puertas abiertas ví una gran chimenea en piedra impecable a pesar de el desorden de cosas rotas y olvidadas, igualmente puertas y ventanas mantenidas en muy buenas condiciones a pesar de las inclemencias del tiempo, fué una casa de un gran señorio, había otras edificaciones cercanas a la qué no pude llegar por los grandes pastizales qué rodean el predio, mezclados con algunas plantas qué no quisieron abandonar el lugar y se muestran erectas entre recovecos y paredes qué las sostienen, dos añosos aguaribay envueltos con hiedras de dos colores,plantas de olivos, un cedro, un jazmín de leche qué en algún momento pondrá un toque perfumado qué solo disfrutarán quizás las abejas, y trepando a un molino una glicina,envidié ese pedacito , me lo imaginé lleno de flores,ojalá pueda volver en el momento de floración,es casi imperdonable qué nadie pueda admirar la belleza de ésta flor, y casi rodeando la casa principal y sin permitir qué la maleza haga estragos en ellas las achiras se levantan como fortaleza para contener al único habitante qué allí pernocta y qué me hizo saber qué esa era su casa cuando intenté traspasar la puerta , un inmenso buho.